lunes, 29 de junio de 2020

ABRE TUS ALAS, CORAZÓN

Sé que vine aquí buscando algo. Algo que había perdido. Entre tanta noche vieja y año nuevo, descubrí que la carencia seguía estando ahí. Vine aquí y no te buscaba. Buscaba algo y te encontré a ti. El ardor de la sangre y la ilusión descascarillada comenzaron a llenarse de nuevos brillos y constantes vitales. Te quise un poco más cada día, aunque al principio te odiara por esto. Después te quise todavía más y perdí algo. Algo que vengo buscando y que parece ocultarse demasiado. O quizás empieza a descubrirse. Hoy se le ha caído una lágrima verde y brillante al servilletero. Y todas las servilletas y los manteles han salido volado por la ventana como pájaros. Hagamos como ellos. Seamos más pájaros que luciérnagas, más alas abiertas, que como en un cuadro de Chagall nos encontremos volando sobre la ciudad. Quizás no sea al principio un vuelo acompasado. Yo tengo prisa y tú tienes calma. Reencontremonos a la vuelta y contémonos todas nuestras hazañas. Porque en mi corazón sigue estando tu nombre como una hermosa raíz florecida. ¡Venga! No tengas miedo y abre tus alas, corazón.

CUADERNO DE COLLAGES




martes, 23 de junio de 2020

PASEO

He caminado con paso decidido
mis piernas fuertes sostenían el camino
mis ojos deslumbrados matizaban el paisaje
el sol calentaba mi piel, dorándola
¡era perfecto! Escuchaba música en mis auriculares
pasé a un super a comprar un café envasado
casi olvido la mascarilla y el desinfectado de manos.
De vuelta a casa compro tabaco
(hoy iba a dejar de fumar, como siempre)
una furgoneta se para y me pregunta una dirección
le indico lo mejor que puedo
me cruzo con conocidos enmascarados
y vuelvo, ya vuelvo llena de energía a mi hogar.

AL SALIR DEL MUSEO DEL PRADO






















































































domingo, 21 de junio de 2020

RAQUEL

DES-CONECTAR

La tierra toda estaba mojada

ondulantes dunas y planas playas

paseé con los pies descalzos,

dicen que la sal cura las heridas.

La tierra toda estaba mojada

el oleaje del mar arrastró las algas

pequeños peces de plata y gaviotas, el cielo.

Quise dar ese paseo a solas

no tenía miedo, me sentía con fuerza suficiente

quizás fue la sal: me estaba curando, me curaba

¡Libre, me sentí libre!!!

Para seguir, para volver, para cambiar.

La brisa señalaba el camino, rozaba mi piel

los pies mojados pisaban la tierra

fuertemente instalados en su raíz.

El cielo era para volar -una cometa, mi pelo-

el agua era para nadar. Este año no hubo hogueras

en la noche de San Juan. Pero el fuego purifica.

Debió de ser el fuego el que me trajo hasta el mar.

sábado, 20 de junio de 2020

TXEMA



https://www.youtube.com/watch?v=0sJZcyQsdUM&list=PLoHXxWgD8p6QOCw-JN_z13PKcxstsHOAB&index=6

Porque me ha recordado a ti, le he puesto como título tu nombre.

Bueno, he pensado en vistas aéreas, naves espaciales y marcianos, en realidad ;)