lunes, 20 de agosto de 2018
Venimos de una estirpe de raíces ancestrales
escuchamos el sonido del viento sobre los manantiales
y nos susurra vestigios de las ruinas de Roma
puede ser por eso que no respondamos a nuestros nombres
pues si el destino de los hombres se encuentra junto al de los demás hombres
¿por qué habríais de apartarnos?
Huimos de las sombras que han de hablar
de aquello que escondéis y que gusta de perseguirnos
somos aquellos a los que no supisteis educar en sociedad
porque no os importábamos lo suficiente o porque os venía bien así
-lo mismo dá-
normalicemos su situación y llamémosles enfermos, locos, dijisteis
mientras buscabais el lugar donde había habitado un corazón
una bandada de pájaros voló y se posó en un gran árbol
y dicen que sus raíces son doblemente su altura visible.
escuchamos el sonido del viento sobre los manantiales
y nos susurra vestigios de las ruinas de Roma
puede ser por eso que no respondamos a nuestros nombres
pues si el destino de los hombres se encuentra junto al de los demás hombres
¿por qué habríais de apartarnos?
Huimos de las sombras que han de hablar
de aquello que escondéis y que gusta de perseguirnos
somos aquellos a los que no supisteis educar en sociedad
porque no os importábamos lo suficiente o porque os venía bien así
-lo mismo dá-
normalicemos su situación y llamémosles enfermos, locos, dijisteis
mientras buscabais el lugar donde había habitado un corazón
una bandada de pájaros voló y se posó en un gran árbol
y dicen que sus raíces son doblemente su altura visible.
Venimos de una estirpe de raíces ancestrales
ningún genoma ha conseguido demostrarlo.
ningún genoma ha conseguido demostrarlo.
jueves, 30 de noviembre de 2017
TINTA AZUL
Parece que volvemos a la normalidad del hogar
pero queremos un constante estallido de tiempo en los ojos
o quizás, una manada de búfalos en Toronto
lo que no alcanzamos a decir
tiene un rastro de tinta azul
aquello que se nos oculta, lo desconocido también
sepamos que conocemos de vez en cuando
la dicha del sueño de los elefantes
he perdido la primera palabra que importa -tal vez la única-
ando buscando mariposas invisibles en tus manos
como si en calidad de innombrable paradero
fuera yo a encontrarlas
por lo que dibujo en tu corazón con colores de otro mundo
descubro la estampida de un caballo magnífico
¡“caballito loco”! pinta de oro las hojas de este otoño para recordártenos
es mi amuleto y mi amasijo de cables en descomposición en una caja transparente
veo que mi destino
lo forjamos todos
como el tuyo, como el suyo
como el nuestro
escribo despacio para no caer
como esa última hoja con miedo al abismo
caeré sobre tu piel
hasta donde me lleven las olas
porque si algo te sobra
vareo la miel
y sé que nada es eterno
todo sucede en un tiempo sin medida
como mares infinitos
como si fuera la primera vez que escuchamos
su sonido. Detente en el interior de la caracola.
Tiempo, detente
y no te vayas lejos.
pero queremos un constante estallido de tiempo en los ojos
o quizás, una manada de búfalos en Toronto
lo que no alcanzamos a decir
tiene un rastro de tinta azul
aquello que se nos oculta, lo desconocido también
sepamos que conocemos de vez en cuando
la dicha del sueño de los elefantes
he perdido la primera palabra que importa -tal vez la única-
ando buscando mariposas invisibles en tus manos
como si en calidad de innombrable paradero
fuera yo a encontrarlas
por lo que dibujo en tu corazón con colores de otro mundo
descubro la estampida de un caballo magnífico
¡“caballito loco”! pinta de oro las hojas de este otoño para recordártenos
es mi amuleto y mi amasijo de cables en descomposición en una caja transparente
veo que mi destino
lo forjamos todos
como el tuyo, como el suyo
como el nuestro
escribo despacio para no caer
como esa última hoja con miedo al abismo
caeré sobre tu piel
hasta donde me lleven las olas
porque si algo te sobra
vareo la miel
y sé que nada es eterno
todo sucede en un tiempo sin medida
como mares infinitos
como si fuera la primera vez que escuchamos
su sonido. Detente en el interior de la caracola.
Tiempo, detente
y no te vayas lejos.
jueves, 26 de octubre de 2017
“It’s just the lights coming on.”
NTL. 08
Estaba en otra parte
con la mirada puesta en la música, en el aire
mirando hacia dentro de ella
entonces vi algo, algo llamó mi atención
-no recuerdo el qué-
entonces vi algo, algo llamó mi atención
-las cosas esparcidas por la mesa, su disposición
y esa luz,
esa luz tenue entrando por la ventana-
tú estabas sentado en la mesa, detrás
no sé como explicarlo
entonces vi algo, algo llamó mi atención
tú leías en el ordenador con los ojos muy abiertos
cogí la cámara e hice esta fotografía.
NTL. 08
Estaba en otra parte
con la mirada puesta en la música, en el aire
mirando hacia dentro de ella
entonces vi algo, algo llamó mi atención
-no recuerdo el qué-
entonces vi algo, algo llamó mi atención
-las cosas esparcidas por la mesa, su disposición
y esa luz,
esa luz tenue entrando por la ventana-
tú estabas sentado en la mesa, detrás
no sé como explicarlo
entonces vi algo, algo llamó mi atención
tú leías en el ordenador con los ojos muy abiertos
cogí la cámara e hice esta fotografía.
martes, 17 de octubre de 2017
EVASIÓN
¿No habéis querido volver
a lo que no habéis perdido?
¿No habéis cerrado los ojos
fugándoos del instante,
pensando que está marchito?
¿No habéis metido la sombra
en el corazón?, los gritos
que a vuestro alrededor suenan
¿no los habéis arrojado
al olvido?
Puede haber frente a vosotros
un árbol verde, un divino
jadeo del mar, un viento
que colma de aguas y luces
de aventura, los sentidos.
¿No habéis matado en vosotros
ese instante? ¿No habéis ido
lejos de vosotros, lejos
de todo lo que en el mundo
tiene un tornasol de vivo?
Quizá vuestra mano toca
otra mano. (Entre los pinos
o bajo los arcos altos
de la noche de verano
mató el instante los siglos.)
¿No habéis pensado: ya todo
está lejos y caído,
días y días y noches
pasaron sobre nosotros
hiriéndonos con su filo?
¿No habéis tornado en seguida?
¿No habéis tocado el prodigio?
¿No habéis cantado al saber
que el instante era presente,
que nada estaba perdido?
José Hierro.
a lo que no habéis perdido?
¿No habéis cerrado los ojos
fugándoos del instante,
pensando que está marchito?
¿No habéis metido la sombra
en el corazón?, los gritos
que a vuestro alrededor suenan
¿no los habéis arrojado
al olvido?
Puede haber frente a vosotros
un árbol verde, un divino
jadeo del mar, un viento
que colma de aguas y luces
de aventura, los sentidos.
¿No habéis matado en vosotros
ese instante? ¿No habéis ido
lejos de vosotros, lejos
de todo lo que en el mundo
tiene un tornasol de vivo?
Quizá vuestra mano toca
otra mano. (Entre los pinos
o bajo los arcos altos
de la noche de verano
mató el instante los siglos.)
¿No habéis pensado: ya todo
está lejos y caído,
días y días y noches
pasaron sobre nosotros
hiriéndonos con su filo?
¿No habéis tornado en seguida?
¿No habéis tocado el prodigio?
¿No habéis cantado al saber
que el instante era presente,
que nada estaba perdido?
José Hierro.
miércoles, 16 de agosto de 2017
domingo, 9 de julio de 2017
Me quedé muy quieta
apenas daba cabida a la respiración
como a un animal acuático
me salieron branquias
y olvidé
olvidé todo lo que había aprendido.
Parece que esto sucedió en un tiempo mítico,
casi inexistente
pero la luz azul del crepúsculo
me recuerda cada día -provocándome un leve mareo-
que el mar sigue chocando contra las costas
lejos de aquí, pero insistentemente.
apenas daba cabida a la respiración
como a un animal acuático
me salieron branquias
y olvidé
olvidé todo lo que había aprendido.
Parece que esto sucedió en un tiempo mítico,
casi inexistente
pero la luz azul del crepúsculo
me recuerda cada día -provocándome un leve mareo-
que el mar sigue chocando contra las costas
lejos de aquí, pero insistentemente.
jueves, 4 de mayo de 2017
Hemos estado cansados demasiado tiempo
sin ganas en los ojos demasiado tiempo
hemos estado parados demasiado tiempo
escondiendo la risa bajo la lluvia de las cornisas
hemos acatado el don de la espera
pero ya ni sabemos qué esperamos
se nos olvidó que de todas las paradas salen
autobuses, trenes, aviones, taxis, autocares
viajemos la incertidumbre de lo que nos espera
desconocido, al otro lado de la sed.
sin ganas en los ojos demasiado tiempo
hemos estado parados demasiado tiempo
escondiendo la risa bajo la lluvia de las cornisas
hemos acatado el don de la espera
pero ya ni sabemos qué esperamos
se nos olvidó que de todas las paradas salen
autobuses, trenes, aviones, taxis, autocares
viajemos la incertidumbre de lo que nos espera
desconocido, al otro lado de la sed.
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