jueves, 30 de abril de 2026

CAMINOS

Ella necesita pararse. Pararse para tomar aire y ser consciente de su respiración. Ser consciente de que a pesar de que el mundo gira y gira como una noria, ella sigue en pie, enraizada en tierra firme. Porque, a veces, pareciera que las olas embravecidas pudieran llevarla mar adentro, muy lejos de su orilla. Y, ¿quién quiere sumergirse en las aguas frías y profundas del océano inabarcable? ¿Qué seres, qué formas de vida salvaje e innombrable podrían encontrarse en ese abismo, en ese otro mundo?
Por eso, ella se para. Toma aire. Y continúa por su camino. Ese que no es exactamente el suyo, porque un camino no es de nadie. Es solo un camino.

Ella necesita continuar sin sentirse lanzada contra las olas. Necesita ser, más bien, acunada por la suave marea, sentir la brisa fresca y el tacto del agua acariciando su piel. Necesita continuar despacio. Aunque la lentitud no sea una garantía ni un plan seguro, a ella le gustaría no volver a chocar contra las rocas duras que llenan el cuerpo de arañazos y cortes profundos. Su sangre. Su sangre sigue latiendo pero si se acelera demasiado podría desbordarse, como las olas embravecidas que chocan contra las rocas. Por eso, cuando en su sien se dibujan amapolas enfebrecidas y su mirada se viste de rojo, recuerda esa agua transparente y nítida tiñéndose de sangre.
Entonces, ella se para y comprueba su respiración. Observa cómo se va relajando el aire que entra y sale de sus pulmones. Aunque no lo vea, está ahí. Limpio y claro. Describiendo un camino. Desde fuera hacia adentro, desde dentro hacia afuera.

sábado, 11 de abril de 2026

ÓRBITA

 












 

 

No quiero hablar de la melancolía
que ya no se agolpa contra mis dientes
tampoco quiero hablar de la alegría
que desenrosca su cola de peces
para nadar en el azul celeste.
Será la calma quizás camuflada
de ribetes verdes sedientos de mar,
la cresta de la ola de esas garras
que se elevan pidiendo algo más
sin yo alcanzar a ver, sus dedos danzan
como tocando un piano invisible,
será la calma, pero este silencio
está perlado de agudos asteroides
lanzados en un paracaídas ebrio
son llevados por el viento recio.

¿Qué es cierto y qué me es ajeno?
Mi órbita ha perdido sus luceros
se los lleva el viento recio, ¡ah! pero
mi boca se ha llenado de raíces
y musgo, y lluvia que cae y riega eso.
Lo que puedo imaginar sin atraerlo
se escapa de mi órbita, concibiendo
mi realidad cósmica y terrestre.

Hemos abierto la cerradura, amor,
nadie se escondía del otro lado
éramos solo tú y yo, corazón,
eligiendo y viviendo sin cadenas.

jueves, 2 de abril de 2026

CORAZÓN INTACTO


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Busco entre pensamientos y palabras

aquello que te nombre, corazón intacto,

pero tú rehuyes en silencio

cualquier indicio de duda

como si siempre estuvieras ahí

diestro a permanecer callado.

¡Desata tu furia, oh, corazón intacto!

Que no quieres más dolor si no hay herida

que no quieres más placer si no hay orgasmo

los sentidos ya no te agitan

prefieres permanecer silenciosamente amando

como si tan solo

ese fuera tu cometido

y no hubiera hoy

lugar para la duda.

CUANDO TODO ES LUZ

 









 

 

Cuando todo es luz

y la herida envejece

y el corazón es una manzana

presta a ser cogida del árbol

para volver a ser cuerpo,

la voz de la dicha

nos conduce como a ciegas

para llevarnos

a un nuevo punto de partida.