viernes, 26 de febrero de 2021

HAIKUS


mes de febrero

troncos de árbol


enseñan sus muñones.


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los jardineros


terminan su trabajo


sus ojos ríen.


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mendrugo de pan


para bocas hambrientas


y ojos fugaces.


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pájaros sobre


antenas silenciosas


y fina lluvia.




SI TODAVÍA NO LO HAS LEÍDO, ESTÁS TARDANDO

 


EL ALMA DE LA BESTIA

La unión de lo imposible

se hizo fuerte en el alma de la bestia

perseguía su anhelo

por aceras desgastadas y senderos que raspaban

quiso ser una con ellos.


Pasó el tiempo y su alma se hizo más blanda

sus ojos ya no miraban hacia atrás

sus pasos la guiaban en braille

sin buscar entre la melancolía volvió sus ojos a la luna,

brillante y clara como un manantial, le dijo así:

“soy lenta pero te he encontrado después de tanto tanto tiempo

no has cambiado nada, reconforta que te mantengas fiel a ti misma”.

La luna le respondió: “yo también soy lenta

siempre seguí tu caminar. Te veo y te vi.

Tu alma es como un pájaro ahora, tierna y ligera.

Podrás llegar hasta aquí.”


La bestia lloró lágrimas calientes y dulces

despacio, sin prisa; pero para qué quería volar…

Si entendía que siempre había estado su alma unida.

viernes, 15 de enero de 2021

TODO ESTÁ POR LLEGAR

He encontrado un momento de calma que dura días, dura meses, dura años.

He encontrado un momento de calma inesperado que me envuelve y yo le dejo ser.

Encuentro casi todo en su lugar, incluso aquello que roza la piel, será la brisa.

Y la dejo hablar, dejo hablar al viento y las palabras recuperan el aliento vital.

Descubro lugares insospechados sin sobresaltos que vienen a saludarnos con su reencuentro. Llegando con pequeños pasos, como los de un crío aprendiendo a andar.

Me siento agradecida, podría ser de mil maneras, pero es de esta forma.

Abrazo a todos por igual. Al pensamiento que se va, al sentimiento que llega, al frío escalofrío, al graznido de la urraca y al trino del gorrión. Al que no tiene hogar y al que lo tiene con creces, a lo que me sobra y a los que me faltan.

No tengo preferencias, ni siquiera tengo esperanza. Tan solo tengo el ser, opaco a veces, que brilla sin deslumbrar y también me tapo los ojos como tú.

Que brillas frente a mí como un astro poderoso, que te ocultas como la luna y me persigues los pasos. Tierra firme, mar adentro. Hay espejos que no puedo mirar.

Encuentro que es vasto y alumbra el cielo que nos cubre, la tierra que nos da cobijo.

Nuestra casa sabe a agua dulce y a océano mar. A nubes tiernas y grises. Como si todo estuviera por llegar.

sábado, 26 de septiembre de 2020

LO QUE NOS QUEDA

Lo que nos queda es un breve lapso de tiempo en los ojos

y todas sus notas posteriores conjugando la inicial.


Lo que nos queda es liviano como nube, pesado como nube, verde como nube.

Lo que nos queda es tierra mojada, olor a trementina, hierba barnizada

esas hojas que se mueven reflejándose en tus pupilas

-la mirada profunda enraizándose en corrientes aéreas-

una adivinanza resuelta, dientes de león en la cornisa

musgo crecido al norte de los pensamientos

partículas minúsculas escribiendo su amor eterno.

Amor barro

amor-origen

amor dunas

amor, ruinas y ecos.


Venimos ilesos como fuentes incesantes

                                                                    manantial

                                                                            bomba de agua 

balón

                que r e b o t a.


Lo que nos queda es el horizonte

más allá del horizonte.

COSMOLOGÍA

En rápidos destellos adivino

el cosmos tiene su propia geografía

andaba perdida intentando nombrar

constelaciones desconocidas

mas al alejarme quedó su luz delgada

prendida en mis párpados negros.


No hay nada más que descifrar

sucede siempre que pareciera

no querer terminar la arena arrastrada por el vendaval

como si me fuera la vida en contar cada grano que se lleva

como si se me fuera la vida al contar cada grano de arena

luego lo que pesa más

es lo que queda.

sábado, 29 de agosto de 2020

IV PREMIO DE POESÍA IN-VERSO

 Os dejo el enlace de mi participación en el IV Premio de poesía IN-VERSO. Espero que disfrutéis de su lectura. Se pueden votar las obras a partir del 16 de septiembre hasta el 14 de octubre. ¡GRACIAS POR PASAROS POR AQUÍ!

https://clubdeescritura.com/?p=10168027

sábado, 15 de agosto de 2020

VACACIONES 2.020

Hay una casa blanca en la costa de Huelva que anochece con la brisa y la luna llena asomándose al jardín. Dos cronopios te reciben con platos deliciosos, preparados en su cocina, y te dejan descansar en cómodas estancias frescas o charlan contigo en la sobremesa mirando los pinares y las mansas aguas de la piscina. Si se hace tarde por ser el primer día, te llevan (linterna en mano) por la flecha del Río Piedras, en dirección al mar, hasta el patio de luces de colores y bebidas de exóticos sabores -la música sueña con quedarse un rato más a vivir en El Portil-. 

Las flores amanecen las primeras -abren sus rojas corolas de fuego y apuntan al sol con su pistilo-, luego uno, después otro y así hasta que se levanta el último, se van reuniendo a la orilla de la verde hierba. Salen de la casa con la alegría del nuevo día de arena de playa y huellas de pies descalzos recorriéndola. Su mascota se quedó dentro porque por las mañanas descansa panza arriba, así por las tardes, cuando vuelve el cronopio L., que se fue a la ciudad, puede recorrer otra vez, mientras nos bañamos todos juntos, el perímetro entero de la piscina una y mil veces, beber agua salada y traer los palos más largos que encuentre -es un perro pirata que no tiene ni una garrapata-.

Ahora esperamos al barco para cruzar la Ría y llegar hasta el agua marina. La arena hunde nuestros pasos y llegamos quemándonos los pies hasta la orilla. Plantamos nuestros parasoles y comemos manjares más propios que de la playa, de Turquía.
- ¡Soy un puntito en el universo! -grita T. desde el agua después de un largo paseo con M.
- Hemos visto a la gente volar gigantes pájaros de vivos colores -les cuenta M. a los cronopios que se ríen sentados en la arena mojada porque el perro pirata quiere coger el palo puesto de mástil entre las olas. Y así, volvemos derrotados de felicidad diurna estallándonos en los ojos y mulléndonos el cuerpo. Mañana iremos al pueblo a tomar helados. Por hoy, buenas noches: “cada mochuelo a su olivo”.

Me levanto con nubes de sueño todavía en los ojos y T. y cronopio A., charlan tranquilamente. Me gusta verlos juntos; también al cronopio L., que después de su merecida siesta y tras los baños correspondientes de todos, nos prepara unas ricas gambas de la tierra y carne a la brasa de los sarmientos, mientras hemos hablado con el abuelo Santiago y después nos vamos a por esos helados. Es viernes y mañana L. no madruga. Así que nos tiramos hasta las tantas hablando de los distintos matices del color del cielo y de bellos recuerdos, bebiendo ponche caliente con nata y agua de pirata con cubitos de hielo. La mascota, en brazos de L., está que se duerme. El cuatro ruedas sin techo nos ayuda en la misión de la vuelta a casa: el aire nos despeina y roza con dulzura la piel quemada. En un par de días más, nos iremos de su Paraíso a nuestro Hogar y terminarán las vacaciones. Allí nos esperan otros cronopios queridos. Tengo ganas de verlos y me hace muy feliz la idea de encontrarme con ellos de nuevo. Pero esa es otra historia…

TO BE CONTINUED.